Estaciones perdidas

Todas las ciudades con metro tienen, al menos, una estación que ha quedado abandonada. Esa es, sin excepciones, un portal a otro mundo. Hay, sin embargo, que llegar hasta ahí de una manera y seguir unos pasos concretos para atravesarlo. En cada ciudad son diferentes; puede ser entrar a una hora determinada por cualquier lugar, o puede ser mucho más complejo. Estas estaciones tienen un nombre: Estaciones Fantasma; en alemán, que es un idioma más bonito, se llaman Geisterbahnhöfe.

Hannah, cuando estaba de vacaciones en París, se quedó atrapada en un túnel de la línea 10 y, sorprendentemente, estaba sola en todo el tren, de manera que, tras enterarse de que el tren estaría parado durante una hora, decidió que iría andando hasta la siguiente estación. Unos minutos después, en lugar de llegar a su destino, se encontró en una estación abandonada. Miró a la pared de uno de los andenes y vio que se encontraba en Croix-Rouge, una vieja estación de su línea. Volvió sobre sus pasos, pero, cinco minutos después, en lugar de estar delante del tren que había abandonado hacía un rato, se encontró con que estaba volviendo a entrar a Croix-Rouge, solo que por el lado opuesto.

Tras unos cuantos intentos más, se rindió y decidió que intentaría salir por la superficie. Al encaramarse a la estación vio cómo a su alrededor todo empezó a llenarse de luz. Echó un vistazo a la estación y vio que ya no se encontraba en una estación de metro de comienzos del siglo XX, sino de mediados del XIX. Comenzó a dirigirse a la salida, cuestionándose su cordura al tiempo que estudiaba la estación. No había ninguna clase de indicación en las paredes acerca de dónde estaba, solo señales que guiaban hacia la salida. Al acercarse a la salida vio cómo gente comenzaba a rodearla gradualmente, no andando hacia ella, sino apareciendo sin más. A medida que la gente se hacía más real para ello, las personas parecían mirarla con mayor interés.

Para cuando llegó a la salida de la estación no sólo la miraban, sino que también cuchicheaban. La calle no difería mucho de las parisinas, excepto por la total ausencia de vehículos de combustión interna. Al intentar cruzar la calle, un gendarme le pidió que le acompañase a comisaría. El gendarme tuvo la delicadeza de contarle lo que acababa de pasar antes de mandarla al hospital.

Hannah fue una de las muchas personas a lo largo y ancho del multiverso que ha terminado en el Universo Perdido.

Dos días después de perderse en Croix-Rouge, Hannah salió del hospital y se dirigió al ayuntamiento, donde preguntó por Raoul, un joven que, supuestamente, podría ayudarle a volver a su lugar de origen.

Aprovechó para disfrutar de la vista, que no era muy diferente del París que había dejado atrás, a excepción de los vehículos de caballos y la moda. Tras preguntar a un gendarme cómo llegar al ayuntamiento decidió que, seguramente, la mejor manera de llegar al ayuntamiento sería en metro.

Al intentar entrar vio que no podría utilizar su billete de banda magnética por razones de incompatibilidad tecnológica, sin embargo, el taquillero, al verla, decidió dejarla pasar sin coste alguno. La gente seguía mirándola curiosamente, pero, al sentarse en el vagón de metro, se dio cuenta que no de manera sorprendida.

Daba la sensación de que ver a una mujer vestida en vaqueros y chaqueta era raro, pero no particularmente, a pesar de que Hannah no había visto a nadie vestido como ella ni por la calle, ni en el hospital.

Tras una media hora en el vagón llegó a la estación que le habían indicado. De nuevo en la calle se dirigió hacia el ayuntamiento, donde le indicaron dónde se encontraba el hombre al que buscaba. Detrás de una ventanilla y bajo un cartel que rezaba Âmes Perdues había un joven con una etiqueta sobre la que estaba impreso su nombre. El joven estaba dormido sobre una pila de papeles.

Hannah le despertó dando unos golpecitos contra el cristal. El hombre se incorporó súbitamente, con una hoja pegada a la mejilla.

-Bonjour. Est-ce que je peux vous aider?

-No hablo francés muy bien-respondió la chica en inglés.

-Ah, británica.-replicó el joven en un inglés sin fallo-Veo que se ha equivocado de parada, ¿no es así?

-Eso me ha dicho todo el mundo.

-Entonces eso ha pasado. Querrá volver a su mundo, ¿no es así?

-Sería lo ideal, sí.

-De acuerdo, no se preocupe, estamos acostumbrados a esto. Sígame.

El joven salió de su despacho e hizo señas a Hannah para que le siguiese.

Al cabo de una media hora habían llegado a la parada de Croix-Rouge. El joven la llevó hasta el andén, donde procedió a explicarle cómo volver a saltar entre mundos.

-¿Tengo que saltar a las vías mientras llega un tren?

-Sí.-replicó Raoul-De momento esa es la única manera que conocemos para que vuelvan. A veces no funciona, pero solo pasa una de cada doscientas veces.

-Perdón, ¿cómo podéis saber si funciona o no?

-Cuando funciona no hay ninguna clase de restos. Cuando no funciona es bastante desagradable.

Hannah miró desconfiada al joven que, sin que ella se diese cuenta, la había ido acercando al borde del andén. Al cabo de unos segundos un rugido llenó la estación y, antes de que Hannah pudiese alejarse de las vías, Raoul la había empujado delante del tren.

La chica esperó el impacto durante un tiempo, pero se dio cuenta de que no iba a llegar. Abrió los ojos y ya no se encontraba en una estación decorada como aquella en la que había entrado. Ahora estaba en una estación de diseño minimalista y de colores suaves y relajantes. De nuevo volvió a encaramarse al andén y empezó a pensar si el sistema anterior le serviría para un nuevo salto entre mundos. Decidió que, antes de intentarlo, buscaría la oficina de Almas Perdidas.

 

Rashionalism

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s