Editorial de Mayo 2013: Light Beyond the Tunnel

Llegó el día.

Puede que, si los dioses no son muy crueles en Junio y Julio, ésta sea mi última editorial con la revista.

Han sido seis años bajo este techo, compartiendo alegría y suspensos, aprobados y fracasos. No he destacado demasiado académicamente pero tampoco creo que haya sido un mediocre. Tan solo soy uno más que, como vosotros, se ha comido días de biblioteca y ha desfasado como el que más a la hora de celebrar los triunfos.

Por otro lado, creo que hay algo me diferencia de muchos otros compañeros industriales y es que, a pesar de todo, creo que logrado disfrutar de la ETSII.

No penséis que me he vuelto loco o he sido sobornado por las instituciones cuando afirmo que, entre estos pasillos que   parecen construidos para la tortura y sodomización académica, uno puede ser feliz.

En primer lugar, como no, está la gente. No quiero parecer Almodóvar en la recogida de su Oscar y por ello omitiré los agradecimientos sentimentalistas hacia todos los colegas que he conocido durante todos estos años.  Ya sabéis lo importante que es hacer buenos amigos con quien compartir penurias, trabajar en equipo y reventar la noche a cervezazo limpio.

Hoy, sobre todo, quería hablaros de las asociaciones. Sin duda han sido ellas las que mas motivación me han aportado para sacar esto pa’lante sin cometer actos violentos y delictivos. Muchos de vosotros probablemente no sois conscientes de su existencia y actividad, pero os animo a descubrirlas.

En mi caso he tenido la suerte de participar en un par de obras de teatro con la 4PTU, disfrutando de una atmósfera genial, compañía inolvidable y paladeando el mundo de la farándula.

También pasé ratos agradables con los outsiders de ABRAXAS (club de cine), tocando la guitarra o simplemente vagueando en ese local que te permite evadirte a un mundo paralelo sin dejar la propia ETSII.

Me destruí, divirtiéndome mucho eso sí, en algún día del deporte organizado por el Club y disfruté escalando en la Pedriza en una de las Mondongadas anuales  de los Alpinos.

Me dejo a otras muchas donde he conocido gente activa y dispuesta a realizar actividades chulas como Delegación, Reset, ONGAWA, ACEII-KW… pero, como no, quiero destacar sobre todo lo grata que ha sido mi participación en esta revista.

Desde el momento que la descubrí, AWA supuso una válvula de escape  para mi creatividad, una manera de luchar contra la deshumanización a la que tanta matriz, fórmula química y teorema parecían condenarme.

Leyendo las idas de pinza que se publicaban cada mes, podía consolarme al pensar que entre estas paredes había más gente como yo, con ganas de escribir para evadirse, denunciar ciertos temas o simplemente quedarse a gusto. Comprobé tímidamente al principio, como yo podía colaborar a la creación de tan volátil empresa, y me lancé a colaborar maquetando y aportando mis sencillos textos.

Escribí relatos existencialistas, absurdos o biográficos. Transcribí leyendas e historias sobre la ETSII. Redacté artículos pseudoperiodísticos sobre la gripe A, los piratas de Somalia o la videovigilancia. Incluso envié alguna “carta” desde mi destino Erasmus contando mis andanzas. Rubriqué bajo numerosos pseudónimos, ya fuera para camuflar textos de pésima calidad o evitar sufrir palizas y suspensos en caso de ser descubierta mi identidad.

Tras cinco años de colaboración más o menos activa, soy consciente de que nuestro trabajo aquí interesa a muy pocos.

Estamos en una escuela de ingeniería y es normal que las inquietudes literarias sólo afecten a un minoritario grupo de bichos raros. También es cierto que, si tratáramos temas más          pragmáticos y relacionados con los estudios o la universidad, seríamos leídos con más interés.

Pero creo que, después de 10 años de existencia, ese no es el objetivo de la revista AWA. En mi opinión nuestra naturaleza no se basa en informar y tener buena llegada (que también). Ante todo debemos ser un escaparate para las ideas alternativas, un tablón donde mostrar lo que pensamos y sentimos independientemente del tema.

Somos conscientes de que, en tiempos de crisis, somos carnaza de recorte. En una escuela de ingeniería parece que no aporta valor añadido crear un concurso de fotografía o de relatos. Los cuatro gatos de AWA creemos que todo esto es valor añadido y que no está de más potenciarlo. Es una verdadera pena que se haya suprimido la subvención a asociaciones como la nuestra, de carácter totalmente altruista. Por otro lado sería injusto reconocer que los apoyos que hemos recibido de subdirección de alumnos o la ayuda en reprografía.

En fin, termino ya animándoos a colaborar con este apasionante proyecto.

No recibiréis pasta ni crédito alguno, pero os aseguro que aprenderéis más que en muchas de vuestras insípidas clases.  Y, al acabar la carrera, disfrutaréis sabiendo que algo de vosotros queda en este centenario edificio.

Que, para bien o para mal, vuestras palabras inundaron los pasillos suscitando risas, desconcentrando en clase, provocando críticas y, quizás,  agitando las conciencias.

Un abrazo y mazo de cuidar,

Fierabrás.

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One response to “Editorial de Mayo 2013: Light Beyond the Tunnel

  1. Muy buen artículo Sr. Fierabrás. Espero que os devuelvan la subvención y que al menos se vea en algo recompensado vuestro esfuerzo.

    Yo a partir de hoy intentaré leer las publicaciones de AWA siempre que pueda, aunque ya he leído alguna sobre todo la tira cómica.

    Saludos y suerte fuera de la ETSII

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